México, Ciudad de México. - La Selección Nacional Mexicana se distingue por tener cuatro jugadores que han participado en cinco Copas del Mundo, un logro sin igual en el ámbito futbolístico. Antonio “La Tota” Carbajal fue el pionero, destacando su legado en Brasil 1950 y hasta Inglaterra 1966.
Carbajal, considerado uno de los grandes íconos del futbol mexicano, se desempeñó como portero y capitán. En su trayectoria, participó en 11 partidos mundialistas, destacando momentos clave como el primer empate de México en un Mundial, contra Gales, y su primera victoria ante Checoslovaquia.
El siguiente en alcanzar este hito fue Rafael Márquez, conocido como “El Kaiser”. A lo largo de su carrera, participó en cinco Copas del Mundo desde 2002 hasta 2018, destacándose no solo como defensor central, sino también como goleador, anotando en torneos clave como contra Argentina y Sudáfrica.
Andrés Guardado y Guillermo Ochoa se unieron a este selecto grupo tras debutar en Alemania 2006. Guardado, apodado “El Principito”, ha jugado 13 partidos en Mundiales y se echó al hombro el liderazgo en Rusia 2018. Por su parte, Ochoa se prepara para ser el primer mexicano en seis Copas del Mundo, destacando por su habilidad bajo los tres palos.
En total, el portero ha disputado 11 encuentros mundialistas y ha logrado mantener el arco en cero en cuatro ocasiones. Ochoa ha sido clave en momentos decisivos, como atajando un penalti a Robert Lewandowski en Qatar 2022, consolidando su estatus en la historia del futbol mexicano.
El legado de estos futbolistas representa no solo un hito personal, sino también un motivo de orgullo para el país, mostrando la fortaleza y perseverancia del futbol mexicano en el escenario internacional.