Umán, Yucatán. - Habitantes del fraccionamiento Gran Calzada se manifestaron el sábado pasado cerca de la estación compresora de gas natural de Engie, conocida como el “booster” del proyecto Mayakán. La comunidad exige atención ante las afectaciones que consideran derivadas de la operación de esta infraestructura, ubicada en proximidad a sus viviendas.
La protesta, apoyada por vecinos de comunidades cercanas, fue organizada por el “Colectivo X Un Yucatán con Energía Segura”. Los integrantes del colectivo detallaron que la estación está situada a escasos metros de casas habitadas, poniendo en riesgo la seguridad y calidad de vida de las familias afectadas.
Durante el evento, el activista Abner Aragón destacó que la preocupación no solo abarca a Gran Calzada, sino que incluye a otras localidades donde los ciudadanos han manifestado inquietudes sobre los proyectos de Engie. “Estamos hablando de una estación que se encuentra aproximadamente a tres metros de nuestras casas. Hay vibraciones, olores y el temor de vivir junto a una instalación de gas natural que consideramos una bomba de tiempo”, afirmó.
Los manifestantes han reportado que desde hace meses han notado la actividad de los compresores, experimentando vibraciones, ruidos y emisiones visibles durante la noche. Aragón subrayó que la cercanía de cinco megacompresores genera un constante ruido que interfiere en el descanso de los residentes.
La comunidad también tiene recursos legales en proceso y busca asesoría para promover la transparencia en decisiones relacionadas con la infraestructura energética. Durante la manifestación, los asistentes reiteraron su apoyo al desarrollo energético, pero enfatizaron que no debe comprometer la seguridad y bienestar de las comunidades cercanas.
La protesta se llevó a cabo de manera pacífica, con la asistencia de más vecinos que se unieron a lo largo del evento, manifestando su preocupación y deseo de mayor participación en estos proyectos.